Ensonnacionesmarianas es un blog abierto a la reflexión propia y ajena sobre cualquier tema sobre el que deseemos pensar. El ensueño tiene que ver con la idea antigua del sueño como camino al conocimiento (por ejemplo, El primero sueño de Sor Juana).

F(h) Consultora en PYMES y ONGs

viernes, 19 de julio de 2013

domingo, 7 de julio de 2013

Las casualidades de mi vida (o no me gano nunca una puta rifa, salvo hoy)

En el verano del 2010, soñé con la Yaya. Entre otras cosas, me decía que iba a tener una hija que se iba a llamar Paula del Alba porque debía llamarse como ella (deformaciones de los sueños, ella era Dolores). En agosto de ese año, soñé que realizaba una investigación sobre la península ibérica que, en algún momento, se había llamado Jai. Al levantarme, googleé la palabra y me salía que era vasco, y que significa "fiesta". Decidí anotarme en un curso de vasco, me dije que la Yaya me estaba pidiendo que me acercara a ella. Lo hice. El curso comenzó el 10 de agosto de 2010. El día 12 (día de mi cumpleaños), me llamó Teresa para darme los datos del colegio para que me presentara por las horas vacantes de lengua.

Hoy, mi mamá preparó unos calamares para Euskaltzaleak, así que me dije que tenía que ir porque si no comía yo sus calamares era sospechoso. No suelo ir y nunca en la puta vida gano rifas. Me tenté igual y compré números porque era un libro. No tenían mis números (12, 8 y 81) que son los de mi fecha de nacimiento. Así que fui por el 44 y el 59: el año en que nació mi mamá y el año en que llegó a la Argentina. Y salió el 59.

Al llegar a casa, pensé que esto es una señal de alguien más porque, como buena gallega, creo en las meigas, en los espíritus y en todas esas cosas. En el año 59 no solo llegó mi mamá, además conoció a la Yaya por cuestiones obvias, era la mujer de su papá. Digamos que en el 59 nos "emparentamos" con los vascos. Gracias al 13 de febrero del 59, día en que mi mamá llegó, tengo recuerdos de mi infancia con la Yaya diciéndome los números en vasco para dormirme.

Mi mamá hoy no fue, pero hizo la promesa de ir la próxima topaketa. Esto me recuerda un sueño que tuve hace un año más o menos en que mi mamá cocinaba en la misma olla que cocinó hoy, cocinaba un guiso o algo muy humeante y yo le decía "¿venís conmigo a ver a la Yaya?" y ella me respondía que no podía, que tenía muchas cosas para hacer. Y fui yo sola. La Yaya vestía de negro, estaba más joven de lo que la llegué a conocer yo, hermosa, como solo la muerte puede devolvernos. La vi y le dije que mi mamá y mi hermana en ese momento no habían podido ir a visitarla y me dijo "no te preocupes, ya van a venir". Quién dice, a lo mejor, mi mamá va a verla en la próxima topaketa, las que siempre resultan ser una fiesta (jaia).

domingo, 2 de junio de 2013

Mi mamá me preguntó por Valeria Grance.
- Ahora se conecta poco, pero como tiene un teléfono inteligente, nos hablamos por whatsapp (le hice una breve descripción sobre whatsapp).
-
¡Teléfonos inteligentes! Cuánto más simple que era en mi época.
- Tenés razon, además, inteligente tiene que ser el que lo maneja. Así se llaman. ¿Escuchaste hablar de los smartphones?
- Sí, en la radio.
- Bueno, quiere decir eso, solo que yo te lo digo en castellano.
¿Cuánto tiempo debe pasar para que un muerto
deje de estar
hecho un ovillito en nuestras gargantas
saliendo al mundo,
de vez en cuando,
en estado oral por nuestras bocas
o en estado líquido por nuestros ojos?

sábado, 18 de mayo de 2013

lunes, 15 de abril de 2013

Lo cagao pal culo, que no se vea

Cada vez que salgo a pasear al perro, observo diferentes cosas. Una de las primeras cosas que vi fue que la plaza se estaba llenando de gente que vivía en ella. Después, que nos habían sacado los relojes antiguos y los habían sustituido por otros más modernos con pantalla solar. Sin embargo, las chapas metálicas que dan a las partes de la luz de la plaza siguen rotas y cubiertas por cartones que pusieron los cartoneros.

Hace dos días, vi que habían sacado a la gente que vivía allí y me pregunté adónde los habrían mandado o si, directamente, los habrían corrido de lugar solo para limpiar la plaza. Pintaron las glorietas, agregaron unas plantas bastante feas y le lavaron la cara al lugar.

Hoy, de nuevo veo que alguien está durmiendo ahí. Es lógico, no se puede tapar el sol con el dedo.

Cuando yo era adolescente y mi mamá me pagaba por tejidos que yo hacía, cuando los terminaba mal me decía que los rehiciera. Yo siempre le decía que no se notaba a lo que ella me decía "claro, lo cagao pal culo que no se vea" y me exigía que lo rehiciera porque me pagaba por eso.

Y siento que la política macrista es así, arreglar o cambiar lo visible y lo cagao pal culo que no sea vea. Siento que a esa gente en lugar de pensarles algo para que vivan en condiciones los mandaron directo al culo y los escondieron.

Yo haría como mi mamá, le pediría que rehiciera las cosas.