Ensonnacionesmarianas es un blog abierto a la reflexión propia y ajena sobre cualquier tema sobre el que deseemos pensar. El ensueño tiene que ver con la idea antigua del sueño como camino al conocimiento (por ejemplo, El primero sueño de Sor Juana).

F(h) Consultora en PYMES y ONGs

domingo, 16 de mayo de 2010

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En la búsqueda de la galletita deseada. Comer galletitas Surtidas o Variedades tiene mucho de azar: meter la mano y tener la suerte de obtener aquella que más nos gusta. También, tiene aceptar que hay gustos distintos y que no siempre lo que nos toca nos es dulce al paladar.

Libertad se relame los labios cada vez que come una boquita de dama mojada en la leche. Su mamá le pregunta por qué no comprar un cuarto de boquitas en la panadería, ya que, en esta época, las galletitas no vienen aún en tubitos, sino que están en grandes cajas cúbicas de latón y se compran por peso en la panadería. Porque no, dice ella, porque si todas fueran las que quiero me aburriría finalmente, no habría desafío.

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Despertó cuando el agua escaseaba nuevamente. Libertad había estado durmiendo todo ese tiempo, nueve meses, el tiempo suficiente para ver a Soledad al pie de su cama diciéndole que Luna había nacido. Y Libertad le dijo, ya lo sé nena, yo soñé con tu embarazo y con Ulises, pero ya desperté. Quién es Ulises, preguntó Soledad. Quien pensé que desenredaría la madeja de mis pensamientos cuando enredara sus dedos en mis cabellos, pero quiso detenerse antes porque la Libertad no puede ser retenida en las manos y no sabía usar armas de caballero andante, es decir, el arco no era de Ulises, no de éste y, en lugar de echar a volar entre mis brazos, prefirió dejarse llevar por los cantos de sirenas y convertirse en uno más de ellos y, creo, también, de ellas. Soledad respondió, no debería de valer tanto la pena y, si no era tu caballero, no se merece tu Libertad. ¿Y Ángeles?, preguntó Libertad. Soledad suspiró. No era real, decía ser alguien, pero no pudo sostenerlo y, con el correr de los días, su imagen aparecía desdibujada, hasta que un día no supimos más de ella y, por lo que averiguamos, se borró completamente. ¿Y quién fotografiará los pies de las novias? Por el momento, el marido de María, nuestra primera novia, pero estamos en la búsqueda.

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Mamá. Escucharon bien, soñé que iba a tener una nena una noche de luna llena, por eso, a Santiago se le ocurrió llamarla Luna. Todos quedaron boquiabiertos porque, mientras hablaba, el vientre y la sonrisa le iban creciendo. Qué lindo sueño, le dijo Libertad, nunca despiertes. Y Soledad no despertó.

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Sonrieron cuando mamá les compró sus camperas nuevas para el invierno. La de ella es con corderito adentro y de color rojo porque mamá la ve muy menudita. Tiene una inscripción en la espalda que dice Los ángeles lackers. Ella se pregunta qué es y la respuesta se la da su hermano mayor, es un equipo de bascket. Ríe. Mamá nunca presta atención a ese tipo de cosas, simplemente, le parece lindo el diseño y lo compra. Así sucedió también cuando le compró sus ojotas preferidas con diseño camuflado con la inscripción Ji & Joe y su mochilita para llevar a danza con el dibujo de Leono. Mamá nunca sabrá que eran para niños, y a ella tampoco le importa. La verdad es que nadie tiene unas ojotas más lindas y originales que ella, y todo gracias al despiste de mamá.

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Había caído del cielo. No. En realidad, venía corriendo del fondo de la librería. Ángeles (porque cuando nació su padre dijo que era más que un ángel, por lo tanto, la madre sin pensarlo la bautizó), Ángeles, como decíamos, venía corriendo del fondo de la librería en la que escudriñaba algunos tesoros porque había reconocido a Soledad que estaba en la mesa de saldos. La revista en que ésta mostraba su casamiento había sido un éxito. Cómo no reconocerte, le dijo Ángeles, si parecés modelo, si tenés una nariz perfecta. Libertad escuchaba atenta y sorprendida. Soledad presentó a Libertad y a Ángeles dijo que por qué no había fotos de ella y ésta le explicó que sólo se fotografiaba a las novias. Ángeles les dijo que le interesaba la idea de participar en el proyecto, que le gustaría sacarles fotos a las novias, sobre todo a los pies de ellas. Soledad y Libertad se miraban sin comprender mucho, pero accedieron. Le comentaron que no ganaría dinero a lo que Ángeles respondió que, en ese caso, no buscaba rédito económico, sino plasmar todo su arte. En ese instante, le sonó el celular, alguien reclamaba su presencia. Las tengo que dejar, dijo, les dejo mi tarjeta con mi teléfono y una invitación para que vean mi exposición de fotos en el San Martín. Y salió corriendo. Soledad y Libertad se miraron sin comprender demasiado y sonrieron.