Ensonnacionesmarianas es un blog abierto a la reflexión propia y ajena sobre cualquier tema sobre el que deseemos pensar. El ensueño tiene que ver con la idea antigua del sueño como camino al conocimiento (por ejemplo, El primero sueño de Sor Juana).

F(h) Consultora en PYMES y ONGs

viernes, 24 de agosto de 2012

Mamá no quiere a Mateos

Esta mañana, la llamé.

- Mariana, ¿Miguel Mateos era cantante, no?

- Sí, ¿por?

- Murió.

- ¿Cómo?

- Sí, lo escuché esta mañana, creo que con un coche, en Galicia.

Mi cabeza trabajaba pensando qué haría ese sujeto en Galicia.

- ¿Segura?

- Sí, escuché algo de que era de una banda.

- Sí, Dany lo escuchaba, qué raro.

- Cuando me entere bien, te digo.

Corté y empecé a googlear. Muchos Miguel Mateos en España, o Miguel Mateo. Ninguna referencia al cantante. No sé qué fue o qué es de la vida de este buen señor, pero creo que la parca se llevó a otro con nombre parecido. Si alguien sabe algo del paradero de este sujeto, me avisa. No es que me interese, pero quiero saber cómo llegó esto a la cabeza de mi mamá.

jueves, 23 de agosto de 2012

Todo empieza y todo acaba en ti

Supongo que, cuando la gente se muere, nuestro universo cambia, se reduce, estalla, se fragmenta.

Este año, todo se reduce a mi papá, como nunca, me detengo a recordar o a pensar cosas, supongo que es traerlo un poco de nuevo.

El año pasado, mi papá comenzó compulsivamente a contarme cosas de su familia. Nunca antes había hecho eso. Necesitaba contarme todo y, al mismo tiempo, necesitaba regalarme cosas suyas porque era mi herencia y yo se las rechazaba. Gozaba de buena salud, por qué adelantarse a los hechos. Con el correr del tiempo, pensé que todos sus muertos venían a buscarlo, eso supone ver la Santa Compaña, creencia gallega.

Un día de diciembre, luego de un almuerzo con él, al despedirlo, lo vi fijo parado en la puerta y la certeza de que moriría pronto apareció. Salí de ahí y llegué a la casa de mi mamá llorando, se lo comenté y me preguntó si el me había dicho algo sobre su salud y le respondí que no. Esa imagen no me la olvido más.

A los pocos meses, uno o dos, supe que tenía que operarse y que no quería, supe que un médico le había dicho que tenía poco tiempo. Lo vi una vez más en marzo, me empeñé en llevarle todos los días a mi perro porque se ponía a reír como un chico cuando lo veía.

Luego, las cosas se fueron sucediendo a la distancia. Lo internaron y salimos en coche hacia Posadas y lo vi en una terapia intensiva. No me olvido más de los ojos con los que me saludó el día que me volvía, él sabía que era la última vez que nos veíamos.

Pero le dieron el alta. Así que decidí ir al recital de Sabina y de Serrat como estaba previsto. Sin embargo, en el medio del concierto, algo me hizo desconcentrarme y pensar en él. Ya era la madrugada del día 30 de abril. Esa mañana al despertar, supe de su nueva internación.

Ese fin de semana o el siguiente, fue la inauguración de Euskaltzaleak y le hicieron un homenaje con gaitas y bailes a Castelao, poeta gallego, porque el año pasado habían podido tener lugar gracias a la gente de Xeito Novo que compartió un espacio. Filmé eso porque quería mostrarle las gaitas a mi mamá, que había llegado el día 3, pero que no estaba de ánimo para acompañarme.

El día 9 por la noche, supimos de una complicación. Le dije a mi mamá que trataría de viajar ese mismo jueves. Pero, cuando desperté alrededor de las 5 con una tormenta impresionante el día 10, abrí los ojos al mismo tiempo en que pensé "se murió". A pesar de eso, decidí ir a la facultad porque pensé que él querría eso y porque, además, era solo un pensamiento. Volví a casa, me llamó mi mamá y me dio la notica que ya sabía.

Una de las primeras cosas que pensé en esos días, jueves o viernes, fue que no iba a tener nunca más a nadie que me insistiera para cambiar el celular. Y ese viernes, el mío dejó de sonar. El sábado, mientras almorzaba con mi mamá hice todo tipo de pruebas: mandarme mensajes desde otro celular, llamarme, poner el mp3 y nada. Hasta que dije "voy a probar con el video de las gaitas que grabé". Y comenzó a sonar de nuevo, volvió a funcionar el teléfono como antes.

Así que el lunes siguiente salí desesperada a comprar dos cosas: un celular nuevo y el CD nuevo de Ismael Serrano, que justamente había salido el día 10, mismo día en que mi papá falleció. Llegué a casa, lo puse en la PC y no sonaba porque me funciona mal el reproductor. No tenía otra opción que el DVD que me había regalado él, que tampoco funcionaba hacía bastante. Pero agarré fuerte el disco y dije "pá, hacémelo funcionar". Creo que fue una de las últimas cosas que quiso reproducir definitivamente ese DVD.

Una de las primeras noches en que él ya no estaba, me despertó algo extraño. Por el miedo que me dio de golpe dormir, había empezado a dejar que el perro durmiera conmigo. Esa noche, antes de acostarme, le di un beso en la cabeza y le dije "si ves a tu abuelo, decile que lo quiero", en esos impulsos desdesperados que uno tiene. En un momento dado de la noche, me despierta el perro que estaba agachado en sus patas delanteras (de espaldas a mí) y movía el rabo como si jugara y hacía un ruido como si hablara, no era ladrido, era una especie de "ua ua ua ua" como cuando los niños simulan hablar.

A los pocos días, intenté forzar a mi PC a reproducir el disco y, como no quería, solo escuchaba al disco dar vueltas y vueltas y, aunque me molestara eso, como soy tan vaga, no lo saqué. Salí a hacer unas compras y llegué a casa y había música sonando. Me acerqué a la máquina y sonaba "Mientras tú llegas" y justo decía eso de "Todas las cosas se empeñan / en hablarme de ti. / Y, así, te escribo, me hago un té, me duermo. / Salgo de casa, me digo que estoy bien, me miento. / Feliz, sonrío y la tormenta se despide / y en mi sonríen todos los hombres del mundo".

Y mi última gran coincidencia fue que, a los tres meses, estando en el Rex viéndolo a Ismael Serrano, este buen señor cantó las dos canciones que me hacen recordar a mi papá una detrás de la otra.

Las conclusiones de esto son obvias: escucho a muchos españoles (gracias a papá y a mamá) y mi vida está repleta de casualidades.

Escribo esto porque recién hoy encontré un mensaje del día 11 de agosto en que alguien que no me conoce me decía que esa noche en el Rex cuando sonó "Mañana porteña en Madrid" se acordó de mí. Y solo puedo decirle gracias con esto que escribo.



domingo, 19 de agosto de 2012

La caverna

Ayer, estuve viendo parte de La educación prohibida que, si bien es un documental bastante repetitivo (por eso, vi solo una parte), tiene muchas cosas para pensar. Una es que esa famosa caverna de Platón (empieza justamente el documental contando de qué se trata) termina siendo la escuela.

Constantemente, hacen referencia a que la escuela actual está pensada como una fábrica, en que se miden tiempos, logros, conductas, etc. Pero, además, la escuela termina siendo consumista, es decir, del mismo modo en que se compra algo, se usa y se tira, con el conocimiento adquirido pasa igual: los alumnos estudian de memoria, lo escupen y lo olvidan.

La culpa no es de ellos, claro está, casi nadie enseña a pensar. La idea es igualar en conocimiento, que no es lo mismo que pensar la igualdad. Esta tiene que ver con ser iguales en nuestra diversidad y la diversidad podemos pensarla desde el concepto de alteridad. Recuerdo que, cuando Emilio Estefan, producía todos los discos de música latina, mi mamá decía que ese tipo era una fábrica de chorizos: todos iguales. Y, en un punto, la escuela puede terminar siendo esa fábrica de chorizos.

El mayor temor que tienen mis alumnos es cuando les doy a leer algo y les pregunto "¿qué pensás?". No les gusta. Cuando yo iba al colegio, pensar estaba mal, bah, lo que estaba mal era pensar diferente al profesor. Las pocas veces que me ofrecieron pensar y lo hice fue contraproducente para mis notas. Por ejemplo, la profesora Ramella de Literatura en 4to año siempre en la prueba nos daba como último punto a resolver que escribiéramos nuestro juicio crítico valorativo sobre la obra, es decir, debíamos decir si nos había gustado o no y por qué. Por lo tanto, imagino que podría haber evaluado argumentación en esa pregunta tan poco literaria (lo primero que nos hacen desterrar en la facultad es el concepto de gusto). Sin embargo, esta mujer evaluaba si mi gusto estaba "atrofiado". La vez que puse que no me había gustado lo que había leído, me saqué un 6 en la prueba. Cuando comencé a poner que era lindo, que me gustaba y bla bla mis notas comenzaron a subir. Otro caso similar fue cuando en 5to año algunos quería poner nuestro dinero de la fiesta para ofrendarle una plantita a la Virgen pidiéndole que nos uniera como grupo y me negué, me parecía un desperdicio, sobre todo, teniendo en cuenta que nos llevábamos bastante mal. Yo era muy católica, pero me parecía una tremenda pelotudez. Juro que de 9 la nota bajó sin escalas a 6. Mi nivel de catolicismo, evidentemente, estaba en baja.

Y lo malo de todo esto es que el pensamiento crítico desaparece. Y, cuando hablo de pensamiento crítico, hablo de reflexionar sobre todo, de pensar antes de hablar. Cuando salgo a pasear con mi perro, escucho siempre el comentario de que el perro es "malo" porque lleva bozal. ¿No será que lo lleva porque es un animal mediano que si se asusta puede mandarse una macana? Después, si los perros muerden a los niños, el animal es malo (concepto totalmente errado, dejemos de pensar animales malos y buenos). Mi perro lleva bozal porque puede pelearse con un perro, lastimarlo y lastimarse. Ama a los niños, ama a las personas en general. No es malo, es bruto. Y lleva bozal porque soy prudente. Sin embargo, la mayoría prefiere quedarse en la superficialidad del símbolo y no pensar. La mayoría prefiere quedarse en la caverna.

Y, si bien la deducción fácil del bozal no es grave, si lo es en otras cuestiones. Esta mañana, escuché a uno de los de Clarín hablando de los canillitas casi como si fueran vándalos solo porque exigen cobrar un poco más por el precio de tapa. Cuántos no se quedarán con la idea de que los canillitas están haciendo paro, probablemente, porque le quieren hacer un boicot a Clarín. Y así vamos, los docentes, los canillitas, los metrodelegados... todos perjudicamos a alguien cuando reclamamos algún derecho que es nuestro, según los medios, y a la larga es lo mismo que termina repitiendo el que consume eso. Porque seguimos consumiendo símbolos, porque seguimos consumiendo información y conocimiento.

Y hay algo que algún día deberemos entender y es que el conocimiento se produce, no se consume.

Y hay algo que yo deberé entender y es que aquello que pensaba que me hacía mala profesora como no revisar carpetas, que no me moleste que escriban con colores, que no me moleste que entreguen las respuestas desordenadas, es decir, ser tan anárquica en algunas cosas y no ponerles pautas a los alumnos, debe de ser una de las pocas cosas que hago bien. Porque lo único que me irrita es que me pregunten por qué los quiero hacer pensar.

martes, 14 de agosto de 2012

Everybody loves Inés o cómo todos queremos a la Inés

La gente, a veces, vive en lugares distantes, no se conoce y oh casualidad un día entra a internet. Ahí, conoce a gente con sus gustos y descubre varias personas y una de ellas tiene un sueño, que es el mismo que el de esas otras personas, pero todos perciben que alguien lo sueña más intensamente y lo merece a como dé lugar.

La chica agarra su valijita y viaja de Bahía Blanca a La Plata. Alejandra le abre su casa, Andrea le da una de las entradas. Hay Gran Rex y a la salida, cuando Inés salía del teatro, uno a uno la iban reconociendo y deseándole suerte.

Esa noche Alejandra e Inés vuelven a La Plata y no importa que no cuentes con una persona a tu favor, sino que cuentes con la conspiración del resto.

Al otro día, sin esperarlo, Inés nos cumplió un sueño a todos: verla con Ismael Serrano. Porque ella tiene ese modo tan suave de contagiar a la gente, que lo que nos contagió fue su deseo y, a su modo, nos hizo dar cuenta de que ver feliz a otra persona muchas veces es más gratificante que conseguir algo para uno mismo y guardarlo.

Creo que Inés merece una historia, una novela, un cuento porque su vida tiene mucho para contar y porque es como la Inés de Almudena, su mejor arma contra el enemigo es su alegría.

Felicidades Inés por haber cumplido tu sueño sin pasar por arriba de nadie y felicidades a todos los que pusieron de su parte porque esto suceda. Felicidades a todos los que nos sentimos un poco menos egoístas por el solo hecho de disfrutar la felicidad de otro.

lunes, 13 de agosto de 2012

El placer de los dioses

- Má, ese sillón está sucio.

- Sí, voy a esperar al último día que vengas con el sucio de tu perro para limpiarlo.

- Esa mugre no es del sucio de mi perro, no se sube ahí.

- No, eso es porque el otro día le pasé quitaesmalte a lo que pintó la nena (entiéndase: mi sobrina y su nieta), si nunca fue así de claro.

- No, limpialo con cif y vas a ver que te queda todo el sillón así claro, eso es mugre.

- Con cif, ¿el blanco?

- Sí, así le saqué la mierda a mi sillón.

- No sabía.

- Eres una sucia, ¿no te da vergüenza?... la casa de una señorita, si es solo pasar un trapo, ¿qué van a decir de tu madre si ven eso? ¡Vergüenza debería darte, si yo no te enseñé así! ¿Viste má? En menos de un minuto, tuve el placer de decirte todas juntas las cosas que vengo escuchando hace años.

Solo me faltó decirle, si tienes que llamar a un médico porque te sientes mal y ve eso, ¡què vergüenza!

domingo, 12 de agosto de 2012

- Me pone contenta que estés saliendo más.

- ¿Por?

- Porque así conoces gente, los amigos de internet no son amigos reales.

El café de los recuerdos

Hoy recordé otras cosas, mis días de bares. Claudia me dijo qué gallego se lo ve, muy Manolito y pensé que me parecía tan natural verlo tan gallego vestido de mozo y viajé... lejos en el tiempo y un tanto en el espacio.

Viajé a las mañanas de Posadas en el bar de los amigos de mi papá, el y, luego, transformado en Le petit. Yo, sentada a la barra con él con mis 6 o 7 años, y del otro lado Alfonso y Manolo sirviendo el café. De vez en cuando, venía un madrileño, bastante joven, lo que me llamaba la atención ya que para mí los españoles eran todos gente más grande. Este señor se parecía a Magnum y lo llamaban "Carajillo", creo que por la costumbre que tenía de pedirse uno. En esas charlas, siempre se hablaba de política y de los negocios, sobre todo de los "cartos" y siempre era en gallego, salvo, claro está, si aparecía "Carajillo".

Ya de grande, estando en Buenos Aires, las charlas con mozos, no era con mozos de bares. En los primeros años, creo que aún tuvimos alguna visita al restorán El mundo donde trabajaba como mozo mi padrino, gallego él también, y donde había trabajado mi papá haciendo lo mismo.

Más tarde, Galicia se fue reduciendo a la Avenida de Mayo, lugar en el que siempre mi papá encontraba a alguien con quien hablar en su lengua y siempre, con ese alguien, hacían el repaso de los muertos o de los conocidos en común que, casi siempre, habían tenido bar o algo por el estilo.

El café de los recuerdos me trajo estos hoy porque en la familia, además de mi papá, hubo abuelo que tuvo bar y, según palabras de mi madre, su tío ganó la carrera de mozos que suele hacerse todos los años. De todos ellos, Manolo y mi padrino siguen vivos y "Carajillo" creo que había vuelto a España.

Este fue hoy mi café de los recuerdos. En homenaje a todos los que ya se nos han ido, a mi papá especialmente y a mi pequeña Galicia de Avenida de Mayo.